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En el sector alimentario, uno de los elementos clave a la hora de manipular productos destinados al consumo son los guantes desechables. Después de todo, las manos son responsables de la difusión de microorganismos que, a su vez, pueden propagar algunas de las enfermedades infecciosas más comunes en nuestra sociedad. Es por ese motivo que, además de una correcta limpieza con agua y jabón, el uso de guantes de vinilo para la higiene en el sector alimenticio resulta crucial. Eso sí, es importante escoger bien este tipo de producto y seguir manteniendo prácticas de higiene adecuadas para su uso.
La manipulación de alimentos, en cualquier punto de la industria alimentaria, implica ciertos riesgos. Se trata de productos destinados al consumo humano, y las manos, como herramienta básica en nuestro día a día, son un vehículo de transmisión para diferentes patógenos. Por eso, manipular alimentos crudos sin precaución puede dar como resultado una contaminación poco deseable. Asimismo, los propios alimentos pueden transmitir otros de estos patógenos a las manos, y estos pueden ser transferidos, a su vez, a las superficies de trabajo o a los utensilios. El resultado, pues, sería una contaminación cruzada que debe ser evitada a toda costa.
Para minimizar el riesgo de que esto ocurra, los guantes pueden ser una herramienta de gran utilidad. Por supuesto, eso no quiere decir que se pueda dejar a un lado la higiene. Las prácticas de limpieza deben ser siempre una prioridad, sí, aunque los guantes serán un excelente complemento y deberán utilizarse cuando las características de un trabajo lo requieran. No obstante, el vinilo funcionará como una barrera entre alimentos y bacterias.
Así, para llevar a cabo un correcto uso de los guantes, estos deberían ser renovados con frecuencia, lo que evitará una acumulación de suciedad y de bacterias. Además, antes de ponérselos, el usuario debería lavarse las manos con agua y jabón y secarlas bien. También debería quitarse cualquier anillo que lleve para evitar su rotura y para facilitar una limpieza más efectiva.
También cabe recordar que el uso continuado de unos mismos guantes incrementará el riesgo de que se produzca un caso de contaminación cruzada. Por eso, sería conveniente cambiarlos cada vez que se vayan a manipular alimentos de distinto tipo o que provengan de lotes diferentes. Cuando se realiza algún descanso también se deberían renovar los guantes, así como en aquellas ocasiones en las que se sospeche que las condiciones higiénicas del puesto de trabajo no son las más indicadas.
A lo largo de los años, se ha descubierto que algunos materiales extensamente utilizados en la fabricación de guantes desechables, como el látex natural, no son adecuados para la manipulación de alimentos. Después de todo, dicho material puede producir reacciones alérgicas, y la proteína del látex podría transmitirse a aquellos alimentos que hayan sido manipulados con este tipo de guantes. Así, esto no solo pondría en riesgo al usuario, sino a todos los consumidores que padezcan este tipo de afección.
Por ese motivo, los materiales de origen sintético, como el vinilo, son los más recomendables. Este no produce ningún tipo de reacción alérgica, y puede servir para manipular una gran variedad de alimentos. El vinilo, a su vez, es un material económico y resistente, así que es recomendable para un corto tiempo de uso.